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QUE QUIERO SER

Entre todos AD-01

¿Qué quiero ser?   ¿Qué quiero Dar?

Ambas preguntas confluyen en una misma respuesta.

Cuando me digo, “Digo” y al pretender impregnar de mi ser, todas mis acciones, me permito derramar palabras que reflejen tales vivencias, y que estas sean observables para quienes la quieran tomar.

Experimento una transición que siento desde lo más profundo, entendiéndola como una transición, pero poniendo especial atención en ello de forma permanente. Este inicio de camino, hace que “Acepte” cada circunstancia que me presente la vida, como venga, como la encuentre, como la genere, tal cual es, sin juicios de ninguna naturaleza, y con esto no quiero decir que soy un iluminado, simplemente es comprender de que se trata, y llevar adelante todas las acciones con las cuales nos llenamos la boca y también debiéramos llenar nuestras vidas.

La decisión más importante a tomar es: ¿Quiero seguir viviendo en el miedo? o ¿Quiero vivir en el Amor?

Esto, pareciera una perogrullada, pero no, es la decisión que la mayoría de los humanos no pueden tomar, porque pretenden mercadear con el universo los porcentajes que se adaptarían cómodamente a sus vidas. Vivir en Amor no es hacerse el buenito, hablando cadenciosa y aburridamente por la vida, ni tampoco sumarse a campañas de bienestar para el resto de los humanos, ni mucho menos embanderarse en campañas anti flagelos (Iluminati, Monsanto, etc…), estas son santurronadas inconducentes, el amor es una frecuencia vibracional armónica, que a veces dista mucho de lo que conocemos o mejor dicho confundimos en su concepción. Llamamos amor a los apegos egoicos relacionales, decimos que amamos a personas que queremos poseer o manipular, pretendemos de los otros comportamientos afines a nuestra pretensión y no podemos amarlos libremente, no miramos a nuestros niños ansiosos por descubrir quiénes son, sino que utilizamos mucho tiempo y esfuerzo en mostrarles quienes tienen que ser. Nos cuesta muchísimo alinear nuestro deseo con nuestras palabras y acciones, y esto lo corremos permanentemente; es increíble que lo pongamos en el sitio de -alguna vez lo voy a lograr-, cuando lo único que requiere esto es “Comenzar a Hacerlo” y nada más, a si… perdón algo más “LA DECISIÓN” palabra cada vez más inabordable para el hombre vulgar.

Tenemos que aprender a decir NO desde el Amor, Podemos no amar a nuestra madre o a nuestro padre o hermano o hijo… aceptamos el papel de víctima del personajillo que creó nuestro entorno y nos sometemos al rol esperable. Entendemos tan poquito de las cosas importantes… llamamos no hacer juicio a la “No Crítica” sin embargo estamos frente a una de las herramientas más poderosas que existen para poder acercarnos a la realidad (y abandonar definitivamente el terreno de nuestras verdades) cuando decimos que linda música, que lindo día, que bello aroma, que sol resplandeciente… estamos estableciendo un juicio y al hacerlo estamos “Etiquetando” y al etiquetar colocamos filtros que no nos permite conectar con la esencia real de las personas y/o cosas.

No tomamos real conciencia que, nuestra “Percepción sobre la vida” es lo que tenemos que cambiar, y para ello es necesario realizar un cambio de paradigma; darnos cuenta que vivimos una vida pensada por otros, que nuestra forma de mirar y entender la vida está impregnada por nuestras creencias y programas generados por nuestro entorno a lo largo de toda nuestra vida; además y no menos importante por la transferencia de información transgeneracional.

Muchas veces nos pasa que caemos en la trampa de “Ah esto ya los sé”, y con el “esto me resuena” andamos por la vida como una campana, pero sin badajo. Nos cuesta muchísimo, pero muchísimo mirarnos internamente, integrar nuestras zonas oscuras, obviamente, esto, requiere un acto de reconocimiento de su existencia, pero siempre prima el victimismo es decir, el “otro me hace”. Allí se produce el verdadero acto de iluminación ir a nuestra zona más oscura y echar luz de conciencia sobre ello.

¿Y para qué? ¿Para vivir mejor?

Claro que sí, pero además si entendemos que el universo es cuántico y que nuestra calidad de atención moldeada por nuestra percepción intervendrá de mejor manera en el campo infinito de todas la posibilidades; materializaremos una mejor circunstancia de vida para nosotros. Somos creadores. Somos Dios. Asumámoslo.

MYKL

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Baile energético

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El universo es energía. Pura energía. Todo esta hecho de energía, y lo mas importante es que esa energía con la que estan hechas todas las cosas, es energía en movimiento. Nada en el universo es estático.

Supongamos por un momento que todo tiende al equilibrio, lo cual personalmente creo que es así, pero suponiendo que efectivamente lo sea, las cosas tienden a balanceare por sí solas, desde lo mas evidente hasta lo que no es tanto.

La naturaleza es un buen ejemplo de esto.

La luz se equilibra con la oscuridad, es el caso del día y la noche. El sol y la luna se compensan mutuamente para el planeta tierra, generando un precioso círculo de vida. El frío se balancea con el calor. Luego de un placentero paso por el calor del verano asoma el frío acurrucante del invierno. Los días secos se despiden con relajantes lluvias. La nieve cubre con su manto las montañas para luego dar paso a la vegetación de la tierra.

Asi nuestra “madre” nos muestra esa danza perfecta que realiza de tiempo en tiempo. Cualquier variación “natural” en este balance obedece a un balance superior. (Aclaro natural para que se entienda que no es una variación inducida por un factor externo, como el hombre y sus actividades). Hace millones de años la tierra era un lugar de calor extremo que no daba lugar a la vida tal cual la conocemos hoy. Con el correr de las eras, esta calor fue dando paso a un clima mas benigno y que permitio la evolución actual.

Pensar que el equilibrio solo queda ligado a este plano es por lo menos absurdo, ya que como dijimos antes, el universo entero es parte de este baile.

Veamos entonces que pasa con las personas, las relaciones y los acontecimientos.

Todo esta en movimiento. Nuestro estado de ánimo, nuestros sentimientos, nuestras ganas, nuestras actividades y no actividades. Todo.

Nuestro cuerpo necesita de este equilibrio. Actividad y descanso. Tensión y relajación muscular. Ingestión y excresión de líquidos / solidos. Hasta el mismísimo corazón que bombea sangre con ritmo envidiable.

Ahora que pasa con lo que no es tan físico? Nuestro estado de ánimo pasa por diferentes estadíos, pero tiende al equilibrio. Por momentos podemos estar eufóricos y excitados, pero luego de un tiempo la exitación deja lugar a la calma. La magia del enamoramiento, del flechazo, cede al paso del tiempo, cambiando de estado. El pensamiento se equilibra con el no pensamiento (meditación) Etc, Etc, Etc

La pregunta ahora sería: que pasa cuando nos mantenemos conciente o inconcientemente en algun extremo de la escala sin casi movernos de allí. Como la tendencia al equlibrio es INEVITABLE y la ley funciona lo sepamos o no, algún factor externo nos brindará el aporte energético opuesto para volver al estado natural.

Si nuestra vida es una incansable carrera sin posta alguna, seguramente nos sobrevenga algún tipo de pausa. Desde momentos que generen reflexión y un parate, hasta paradas obligadas como stress o alguna enfermedad que nos haga parar por “fuerza mayor”. A esta fuerza mayor la llamaremos a partir de ahora ley del equilbrio.

La energía que no equilibramos nosotros, se equilibra sola. “Lo que no jugamos nosotros, nos lo lo juega el afuera.” (Gracias Cristina Yborra)

En las relaciones pasa algo similar. Si yo pongo cosas en extremo, lo mas seguro es que el otro saque en extremo. Si yo soy extremadamente cariñoso seguramente el otro sea extremadamente arisco o indiferente, Si yo “malcrio” al otro, seguramente el otro no haga nada. Si yo soy pura estabilidad , el otro pondra pura inestabilidad.

Cada uno de nosotros podra recordar que a lo largo de su vida luego de momentos de plena acción llegaron momentos de plena calma. Luego de momentos de plena inercia llovieron momentos de movimiento. Cada uno de esos cambios de estado puedo estar inducido por una decisión personal o por una crisis coyuntural. Los dejo un minuto para que consulten sus propias experiencias.

En todos los casos lo que no equilibramos nosotros, se equilibra desde afuera. Tanto en el plano físico como en el mental.

Saber que esto existe y funciona plenamente nos da la posibilidad de auto-equilibrarnos. De no esperar la tormenta que precede a la calma, sin un paraguas en la mano. Aplicar la LEY sobre las leyes. La decisión propia sobre la jugada externa. El conocimiento libera….

A partir de ahora sabemos que tenemos en nuestras manos la posibilidad de equilibrarnos, y que  si no ejercemos la libertad de acción y decisión para tal fin, la fuerza equilibrante va a llegar desde afuera de cualquier forma posible.

La energia se equilibra entre los opuetos, entre el yin y el yan, entre el blanco y el negro, bailando una danza preciosa y eterna.

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